Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Ciencia’ Category

La corona del busto de Nefertiti fue pintada con “azul egipcio”


Un equipo de investigadores españoles explica la química detrás del azul egipcio, un pigmento descubierto hace más de 5.000 años



Hace unos años, en un aeropuerto, un periodista puso en un aprieto al cantante Enrique Iglesias con una pregunta incisiva e inesperada: ¿Cuál es tu color favorito? Tras unos instantes de confusión en los que aseguró que no tenía, el cantante se inclinó impulsivamente por el azul. En su respuesta forzada, respondió, sin saberlo, como cabía esperar. Un gran número de encuestas ha mostrado que si se pregunta a la gente por su color favorito, aproximadamente la mitad responderá como Iglesias, el azul, muy por delante de los segundones verde o morado.
El azul, el color de Facebook y Twitter o del partido que gobierna España, no siempre ha sido tan popular. De hecho, si en lugar de a Iglesias el periodista hubiese tenido acceso al escritor griego Homero, habría obtenido una respuesta peculiar. Ni en La Iliada ni en La Odisea el poeta describió el cielo como azul, y cuando se refiere al mar le atribuye el color del vino. Esa ausencia no es exclusiva del griego clásico. Como explica el lingüista Guy Deutscher, si un idioma tiene una palabra para el color azul, tendrá una para el color rojo, pero no necesariamente sucederá lo contrario. En la evolución de las lenguas el azul siempre aparece más tarde. “No conocemos ninguna excepción a esta regla”, afirmaba en una entrevista a The Paris Review. Deutscher ofrecía su explicación: “La gente encuentra un nombre para el rojo antes que para el azul no porque puedan ver el primero y no el segundo sino porque inventamos nombres para cosas de las que creemos que es importante hablar, y el rojo [el color de la sangre] es más importante que el azul para la vida de la gente en todas las culturas más simples”.


Los artistas de Altamira no contaban con pigmentos de color azul
Como sucede en el idioma, el pigmento azul también tardó en llegar a la pintura. Ni en cuevas como las Altamira o Lascaux, en las que artistas desconocidos plasmaron la vida paleolítica hace decenas de miles de años, se encuentra el color azul. Después, se han encontrado grandes minas de lapislázuli en países como Afganistán que podrían haber servido como base para estos tintes, pero no quedaban a mano de los artistas de Europa Occidental. Los pintores rupestres no contaban en su entorno con minerales de ese color que fuesen estables al contacto con el aire y esa situación no cambió hasta hace unos 5.000 años. Entonces, los egipcios lograron sintetizar el color azul por primera vez. Para conseguirlo, aunque había algunas variantes, se utilizaba arena del Nilo, sal mineral, bronce como fuente de cobre y se cocía a temperaturas de entre 800 y 1.000 grados.
Desde su creación, aquel “azul egipcio”, difícil de obtener y muy valorado, se empleó en algunos de los principales monumentos del imperio africano, como la corona del busto de la reina Nefertiti que se encuentra en el Neues Museum de Berlín (Alemania). En los siglos posteriores, también apareció en otros monumentos del mundo Antiguo, como el cinturón de la diosa Iris, en el Parthenon de Atenas, y continuó empleándose como un complemento estético de lujo hasta tiempos romanos. Después, a partir de la revolución química que se produjo en el siglo XIX, muy relacionada con el desarrollo de nuevos tintes, el azul dejó de ser un color casi exclusivo de los más poderosos.

Una explicación química

Este pigmento con tanta historia y connotaciones tan intensas ha despertado un gran interés, también de los científicos. Es el caso de un equipo de investigadores de la Universidad de Cantabria, que ha tratado de explicar el origen real del azul que fascinó a los egipcios. En un trabajo que publican este mes en la revista Inorganic Chemistry, se preguntan cómo es posible que el complejo CuO46-, formado por el ion Cu2+ y cuatro iones oxígeno, de lugar al color azul intenso del compuesto CuCaSi4O10 (base del pigmento egipcio) mientras que el color de muchos otros materiales, que contienen el mismo complejo, es claramente distinto.
Según los investigadores, aunque las moléculas CuO46- son, en principio, las responsables del color, éste depende también de los campos eléctricos internos que generan el resto de iones del compuesto CuCaSi4O10, sobre esas moléculas. Asimismo, se demuestra que estos campos internos, cuya influencia no se suele tener en cuenta, son los causantes de las diferencias de coloración entre el pigmento egipcio y otros compuestos similares que contienen el mismo complejo de cobre.

El azul egipcio produce radiaciones infrarrojas que le dan aplicaciones en nanotecnología
Para preparar el pigmento, los egipcios tenían que mezclar carbonato cálcico, cobre y arena del Nilo, y lo calentaban en presencia de aire para que el cobre se oxidase, dando lugar a Cu2+. Curiosamente, aunque la arena (SiO2) no está presente en el complejo de cobre, causante del color,  es el campo eléctrico creado por los grupos SiO44- que integran el compuesto CuCaSi4O10 el principal responsable del fuerte desplazamiento al rojo de las transiciones ópticas. “Este hecho es clave en la obtención del azul intenso”, explica Miguel Moreno, investigador del Departamento de Ciencias de la Tierra y Física de la Materia Condensada de la Universidad de Cantabria y uno de los autores del estudio, junto con Pablo García y Antonio Aramburu.
La organización de los átomos de cobre y oxígeno hace que el azul egipcio emita una radiación que, además de hacerlo famoso en la antigüedad, le ha permitido superar el paso del tiempo, al menos en cierta medida. “El azul egipcio tiene átomos de cobre muy separados unos de otros que emiten luz infrarroja”, apunta Moreno. “Esto permite que, en el caso del Partenón de Atenas, por ejemplo, se pueda observar un trozo en el que a simple vista no se ve pigmento y midiendo esa radiación conocer que en algún momento estuvo pintado con azul egipcio”, añade.
Todo este conocimiento sobre la estructura fundamental de los materiales que producen el color está abriendo la puerta a nuevas a aplicaciones prácticas ahora que los tintes han dejado aquel producto obsoleto. Investigadores de la Universidad de Georgia describieron cómo el silicato de cobre y calcio del azul egipcio se fragmenta en nanocapas miles de veces más finas que un cabello. Estas capas producen radiación infrarroja invisible, similar a la que sirve para comunicar un mando a distancia con la televisión. Esta cualidad haría útil este compuesto para producir maquinaria de imagen biomédica, ahora en desarrollo, que necesitan este tipo de radiación infrarroja. La nanotecnología crearía así una nueva aplicación para esta antigua tecnología.

Read Full Post »

Si hay algo que nos distingue de los animales es nuestra capacidad para comunicarnos a través del lenguaje.
Pero en qué punto de la evolución humana se desarrolló esta esta habilidad y por qué es un tema de intenso debate.
Ahora, un estudio de un equipo internacional de investigadores sugiere que las primeras conversaciones entre seres humanos tuvieron lugar entre 1,8 y 2,5 millones de años atrás, cuando los humanos empezaron a fabricar las primeras herramientas.
Estos primeros intercambios verbales, dice el estudio, habrían facilitado a nuestros ancestros la transmisión del conocimiento sobre cómo fabricar estas herramientas de piedra para cortar la carne de los animales.
“Si alguien está tratando de aprender una destreza nueva que requiere mucha sutileza, ayuda tener un maestro que te corrija”, señala el psicólogo Thomas Morgan de la Universidad de California, Estados Unidos, autor principal del estudio publicado, en la revista Nature Communications.
“Uno aprende mucho más rápido cuando alguien te dice qué tienes que hacer”, añade.
¿Cómo eran entonces estos primeros diálogos?
Herramienta
La herramienta de tradición Olduvayense fue utilizada por cerca de 700.000 años.
“Lo más importante que alguien que enseña le tiene que decir a quien aprende son cosas como dónde golpear”, le dice a BBC Mundo Natalie Uomini, investigadora del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Alemania.
“Hay un lugar específico en la roca donde tienes que golpear, a un ángulo de 70º”.
Mientras que las otras cosas se pueden aprender por imitación, “el concepto de ángulo es muy difícil de explicar sin recurrir al lenguaje”, explica Uomini.
“También palabras como ‘si’ o ‘no’ habrían resultado importantes”, agrega la investigadora.

¿El huevo o la gallina?

Para llegar a esta conclusión, los investigadores dividieron a 184 estudiantes en cinco grupos, y en cada uno de ellos se implementaron distintas formas de aprender a crear la herramienta.
Algunos incluían el uso de comunicación verbal mientras que en otros solo se permitían los gestos o imitar las acciones del otro.
Así, notaron que los grupos que usaban el lenguaje producían un mayor volumen de herramientas, en menos tiempo y desperdiciando menos material.
En opinión de los investigadores, el experimento muestra que el lenguaje ayuda a crear las herramientas.
Es evidente que no se puede probar si de hecho esto fue lo que dio origen al lenguaje, señala Uomini.
“Nunca sabremos lo que ocurrió en el pasado, pero esto es simplemente un elemento que apunta a que el lenguaje estuvo involucrado y de alguna manera conectado al origen del lenguaje”, dice.
La evolución de las herramientas y el lenguaje van de la mano, dicen los investigadores.
Basándose en el estudio, los investigadores creen que este forma primitiva de lenguaje o protolenguaje comenzó a evolucionar lentamente hace 1,7 millones de años, cuando se produjo un cambio en el tipo de herramientas producidas por el hombre.
La evolución de ambos (herramientas y lenguaje) está interconectada, aunque resulta imposible saber qué evolucionó primero o cuál de los dos fue el motor.
Por otra parte, cabe preguntarse cómo podemos determinar el origen del lenguaje en un experimento llevado a cabo con personas que, aunque no puedan hablar como parte del estudio, sí tienen un lenguaje.
Obviamente, no es posible encontrar hombres prehistóricos para hacer el estudio.
“Sería interesante estudiar este proceso en gente de distintas culturas para ver si existen diferencias o en chimpancés, y comparar los resultados”, dice Uomini.
“Pero nuestro experimento muestra que el lenguaje es lo que marca una diferencia. Y tiene que ver más con la actividad en sí que con la gente que la hace”, concluye la investigadora.
BBC Mundo, @bbc_ciencia 19/01/2015

Read Full Post »

Tierra bola de nieve
El hielo paralizó a la tierra.
Donde una vez hubo olas rompiendo en la costa tropical y cálidas aguas rebosantes de vida, de pronto solo existió el silbido del viento y un paisaje estéril frío, cubierto de hielo.
Incluso en el ecuador -el lugar más caliente en la Tierra- la temperatura promedio fue de un -20° C, equivalente a la temperatura que hoy tiene la Antártica.
La mayoría de la vida fue aniquilada y las criaturas que sobrevivieron acurrucadas en pequeñas en los escasos manantiales calientes continuaron burbujeando.
Este periodo se conoce como “Tierra bola de nieve”, un congelador que comenzó hace alrededor de 715 millones años y mantuvo a la Tierra en sus garras heladas durante unos buenos 120 millones años.
“No hay otros períodos glaciales comparables sobre la Tierra. Este fue realmente catastrófico”, dice Graham Shields del University College de Londres, en Reino Unido.
Sin embargo, algunos científicos creen ahora que esta aplastante catástrofe llevó a uno de los pasos más increíbles de la evolución: el desarrollo de los primeros animales, y a un dramático florecimiento de la vida, conocida como la explosión cámbrica.

La vida después del frío

Hasta ahora la explosión cámbrica sigue siendo un enigma. Pero quizá la catástrofe de hielo pueda ayudar a explicarla.
La evidencia sobre la Tierra bola de nieve surgió a principios de los 1990s. Inesperadamente, los geólogos descubrieron evidencia de glaciares en los trópicos.
Muchos de los científicos coinciden en que su formación ocurrió repentinamente. Pero, ¿por qué este periodo de frío extremo derivó en una explosión de vida?
Una de las teorías es que el hielo impulsó a las plantas microscópicas, que liberan oxígeno como producto de desecho. Durante la bola de nieve los glaciares habrían acarreado enormes cantidades de polvo rico en fósforo lejos de las rocas subyacentes.
Entonces, cuando el hielo se retiró al final de la bola de nieve, los ríos llevaron este polvo a los océanos, donde alimentó a los microbios.
En 2014 Noah Planavsky de la Universidad de Yale encontró evidencia más directa. Su equipo estimó los niveles de oxígeno antes de la época de la Tierra bola de nieve, mediante el estudio de cromo en rocas antiguas.
Planavsky piensa que el nivel es demasiado bajo para respaldar la vida animal compleja. “Es razonable esperar que un aumento de oxígeno allanaría el camino para el desarrollo de los animales y la diversificación de los ecosistemas”.
Pero hay un problema con esa idea. Experimentos publicados en 2014 mostraron que algunos animales pueden sobrevivir con mucho menos oxígeno de lo que se pensaba.
Un ejemplo son las esponjas, uno de los animales más antiguos, que necesita sólo 0,5% de los niveles modernos de oxígeno. Esto sugiere que el oxígeno no es la única explicación para gatillar la explosión cámbrica.
Esponja marina
La esponja es uno de los animales más antiguos del mundo.


Sobrevivientes congelados

En años recientes otra idea ha tomado prominencia. Quizá fue el mismo hielo el que condujo al cambio evolutivo, dice Richard Boyle, de la Universidad de Dinamarca del Sur en Odense.
“No hay animales más complejos que la esponja antes de los últimos eventos de glaciación de la bola de nieve. Y en mi opinión, esto no es coincidencia”, dice Boyle.
“Durante el período de la bola de nieve, la vida fue confinada a pequeñas áreas de climatización geotérmica, y experimentó frecuentes caídas de población”, dice Boyle.
Las poblaciones sobrevivientes se redujeron a un puñado de organismos.
Boyle sugiere que estos pequeños grupos de sobrevivientes generalmente estuvieron estrechamente relacionados, lo que los animó a colaborar más de lo habitual.
Pero la mayoría de los geólogos ya no creen en la idea de una rígida Tierra bola de nieve.
Desde hace mucho tiempo que los biólogos saben que los animales son más propensos a ayudar a sus parientes cercanos porque al hacerlo se pueden beneficiar sus propios genes, que por la misma relación.
Por ejemplo, los animales salvajes son propensos a adoptar huérfanos que están relacionados con ellos, pero no a los huérfanos que no están relacionados.
Glaciares
No hay una sola postura sobre el rol de los glaciares en el comienzo de la vida animal.
Boyle cree que la Tierra bola de nieve podría haber forzado a las células a comportarse de manera altruista. “Hasta ese momento, el costo de ser una célula animal había sido demasiado alto”, dice.
Pero la noción de Boyle es controversial y otros científicos son escépticos.
“La idea de hoyos de fusión para el origen de los animales de Boyle es divertida”, dice el paleontólogo Nick Butterfield de la Universidad de Cambridge, Reino Unido. “Pero la mayoría de los geólogos ya no se compran la idea de una Tierra bola de nieve, así que los estanques-refugio de aguas termales no habrían existido en realidad”.
Butterfield argumenta que la vida emigró, probablemente, al mar abierto de los trópicos durante los tiempos de la bolas de nieve. O de otra manera, siguieron de forma normal.
Sin embargo, descubrimientos recientes apuntan a que la vida animal podría haber comenzado a hacerse espacio en la era de la bola de nieve.
En 2014, Malcolm Wallace de la Universidad de Melbourne en Australia descubrió extraños fósiles en regiones remotas de Australia y Namibia. En los restos de antiguos arrecifes, Wallace encontró fósiles en forma de burbuja de hasta 3 cm de diámetro. Muchas de las burbujas parecían interconectar una red de filamentos en forma de dedos.
“Intuitivamente, se podría pensar que la Tierra bola de nieve obstaculizaría la evolución, y sin embargo, los animales aparecen poco después de las grandes glaciaciones”, dice Wallace.
Boyle está de acuerdo con que este tipo de vida animal primitiva puede haber evolucionado antes de finales de la Tierra bola de nieve, pero argumenta que esto no fue el paso crucial.
Para él, el umbral clave es cuando las células individuales se privaron de su capacidad de reproducirse para asumir roles específicos dentro de un animal.

Animales primero

Playa volcánica
“Los animales tienen una enorme capacidad para modificar el entorno físico”, dice Butterfield.
Butterfield en cambio tiene otra versión. Él sugiere que, en lugar de que el hielo creara a los animales, los primeros animales aparecieron hace 750 millones de años y transformaron el planeta, enfriando del clima.
“Creo que hay un buen caso para desarrollar respecto de que fue la evolución de los animales la que en realidad desencadenó las glaciaciones “, dice Butterfield.
“Los animales tienen una enorme capacidad para modificar el entorno físico”, dice Butterfield.
Él cree que los primeros animales alteraron el delicado equilibrio de la química de los océanos, con efectos en cadena para el resto del planeta.
Según esta visión, fueron los primeros animales los que pusieron la Tierra en un congelador.
Los animales sin duda pueden tener efectos importantes en el planeta. Por ejemplo, los animales de madriguera, como los gusanos, pueden romper las rocas más rápido.
El polvo de roca resultante reacciona con el dióxido de carbono en el aire y los minerales producidos se lavan en los océanos. Mientras tanto, los animales marinos aumentan los niveles de oxígeno al comerse los restos de organismos muertos, lo que de otra manera consumiría oxígeno.
Butterfield también cree que los animales pueden haber conducido a la evolución de nuevas plantas microscópicas que se hundieron más rápido, llevándose el dióxido de carbono con ellos.
Y hay cierta evidencia de esta teoría.
En 2011, Eli Tziperman de la Universidad de Harvard en Cambridge, Massachusetts, y sus colegas modelaron los ciclos químicos del océano.
Encontraron que la evolución de nuevos organismos marinos podría haber ayudado a transportar más carbono al fondo del océano y obligado a un cambio importante en el clima.
“Ciertamente no es inaceptable sugerir que la evolución de los animales inició la glaciación”, dice Butterfield.
Lo cierto es que hoy no hay suficiente información para decidir si los animales crearon la Tierra bola de nieve, o fue la Tierra bola de nieve la que desencadenó la evolución animal. Pero de cualquier manera, los dos eventos están relacionados.
BBC Earth  18/01/2015

Read Full Post »

Hormiga
Las hormigas alimentan a los hongos con hojas.
Para los humanos, la agricultura cambió todo.
La domesticación de plantas y animales que se originó hace cerca de 10.000 años significó que la gente, por primera vez, tuvo la oportunidad de acumular alimentos.
Esto los liberó de la necesidad de pensar constantemente en la subsistencia.
El estilo de vida de los cazadores recolectores dejó paso al sedentarismo. Los poblados se convirtieron en ciudades y las ciudades dieron origen a las civilizaciones.
Pero nosotros no somos los únicos animales que plantamos nuestra propia comida: las hormigas y los escarabajos comenzaron a cultivar hongos 50 millones de años antes que los humanos.
Agricultura
Mientras los humanos se diversifican en sus cultivos, los animales suelen concentrarse en un uno.
Y así como nosotros “inventamos” la agricultura en distintas partes del mundo, varias especies no humanas desarrollaron relaciones similares a las que plantea la agricultura con organismos que encontraron a su paso.
Algunos cultivan plantas, otros crían animales. En todo caso, todas estas relaciones son ejemplos de una forma rara de simbiosis conocida como mutualismo, una interacción biológica entre individuos de diferentes especies en donde ambos se benefician y mejoran su aptitud biológica
Aunque estas relaciones se parecen a la agricultura humana, es importante no antropomorfizar en exceso ya que esta analogía tiene sus limitaciones.
Los humanos implementan programas selectivos en los cultivos para multiplicar el rendimiento de la cosecha o para mejorar la calidad del ganado, algo que los animales no hacen.
Nosotros también cultivamos diversas plantas, mientras que los animales se especializan por lo general en una. No obstante, las similitudes y los paralelismos son muchos.
A continuación, te presentamos algunos ejemplos.

El pez que cultiva algas

Pez Damisela
Muchas especies de pez Damisela mantienen un jardín donde cultivan algas.
El pez Damisela es uno de los más abundantes en los arrecifes de coral del mundo. Algunas especies se alimentan de pequeños crustáceos, pero muchas otras mantienen jardines en los arrecifes para cultivar algas.
“Eliminan las plantas que no quieren mordiendo trozos y escupiéndolos fuera del territorio”, explica Jordan Casey, investigador de la Universidad James Cook en Queensland, Australia.
El tipo de alga que prefieren varía según la especie y el lugar.
En las islas Okinawa, en la costa de Japón, en el Mar Rojo y en la Gran Barrera de Coral, una especie cultiva un alga roja que le resulta fácil de digerir.
La relación funciona para ambas especies: el pez damisela obtiene en cantidades constantes el alimento que necesita y el alga evita la competencia.

El cangrejo bailarín

Cangrejo yeti
Estos cangrejos evitan que el metano acceda a la superficie.
El ecologista Andrew Thurber, de la Universidad Estatal de Oregón, en Estados Unidos, descubrió en 2006 una nueva especie de cangrejo yeti en el fondo oceánico frente a las costas de Costa Rica (al que llamó K. puravida), que vive de una bacteria en sus tenazas.
Estas bacterias las cultiva agitando el metano y el sulfuro liberado del fondo del mar.
Los cangrejos yeti son parte de una comunidad en las profundidades oceánicas que consume metano. Gracias a este mecanismo se evita que este gas se escape hacia la atmósfera.

Las hormigas que domestican hongos

En el este de América del Norte, las termitas y más de 200 especies de hormigasAtino cultivan hongos para comer.
Pero las más avanzadas son las hormigas cortadoras de hojas. Más de 40 especies diferentes viven en América del Sur y Central y en el sur de EE.UU.
Forman una de las sociedades más complejas del planeta. Algunas colonias cuentan con más de 8 millones de hormigas.
Para sostener estas gigantescas poblaciones, las hormigas podadoras perfeccionaron los métodos para cultivar hongos desarrollados por sus ancestros.
Hormigas
Algunas colonias de hormigas cortadoras de hojas pueden tener hasta 8 millones de individuos.
Marchan como un ejército para cortar y recoger hojas verdes frescas. Las transforman en una pasta con la boca que luego fertilizan con sus excrementos y colocan en un jardín.
El hongo Leucogaricus gonglypherus y otras bacterias descomponen las hojas.
El hongo produce una suerte de fruta repleta de nutrientes que ingieren las hormigas.
En algunos casos, las hormigas llevan bacterias simbióticas en sus cuerpos que producen antibióticos.
Las hormigas frotan estos antibióticos sobre los hongos y así los protegen de los parásitos.

Animales que crían ganado

Típica de Europa y algunas regiones de América del Norte, la hormiga Lasius nigerse ocupa de cuidar a ciertas especies de áfido.
Estos pequeños insectos verdes se alimentan de la savia de las plantas y eliminan un líquido azucarado por el ano llamado ligamaza.
La hormiga bebe este líquido y les ofrece a cambio protección contra los depredadores, y llevarlas a zonas donde hay más hojas frescas.
Con frecuencia las hormigas les rompen sus alas para evitar que se escapen.
La hormiga Lasius niger cría rebaños de áfidos.
En ocasiones si tienen hambre o cuando necesitan reducir su ganado, las hormigas se comen a los áfidos.
Una nueva investigación concluyó que las hormigas Melissotarsus de África y Madagascar son probablemente los únicos animales -además de los seres humanos- que mantienen un rebaño no por su ligamaza sino por su carne.
Estas hormigas de 3 milímetros de largo hacen su nido bajo árboles de corcho.
Allí mantienen encerrados a unos insectos conocidos como diaspididae. Este insecto produce un caparazón ceroso para proteger su cuerpo blando.
Son incapaces de producir ligamaza, explica el investigador Scott Schneider de la Universidad de Massachusetts, en EE.UU., por eso no resulta claro que ganan las hormigas con criar este rebaño.
En el caso de la Melissotarsus emeryi, una especie de hormiga de Sudáfrica, losdiaspididae que crían ni siquiera producen una cubierta cerosa.
La única explicación posible para mantener este rebaño es que esos insectos son un alimento en sí, dice Schneider.
BBC Mundo   14/01/2015

Read Full Post »

Mildred y Richard Loving, la pareja que acabó con la prohibición para contraer matrimonio entre personas de distinta raza en EE UU, en 1967.


Un estudio entre más de 160.000 personas muestra cómo la mezcla entre razas estuvo condicionada por regiones y hechos históricos.

¿Qué factores considera una persona para definirse como hispano, afroamericano o nativo? ¿Coincide siempre esa descripción con lo que revelan sus genes? La mayoría de las veces, sí, pero un equipo de investigadores estadounidenses se propuso estudiar la correlación entre la raza de los ciudadanos y la información que guarda su composición genética sobre sus ancestros europeos, africanos o nativos. Su conclusión principal es que el melting potcon el que se ha descrito a la población de Estados Unidos, la mezcla de razas y etnias, no es tan amplio ni se extiende por igual en todo su territorio.
La investigación publicada por el American Journal of Human Genetics es el estudio genético más amplio realizada hasta ahora en EE UU, con una muestra de más de 160.000 personas. Todas ellas habían accedido anteriormente a que se estudiara su información genética. Gracias a esos datos los científicos han podido comparar las diferencias entre el “pasado genético” de una región, las diferentes poblaciones que ha han habitado, y la identificación racial o étnica de sus descendientes en la actualidad.
Los autores del estudio, liderado por David Reich, especialista en genética en la Universidad de Harvard, han logrado poner cifras a lo que otros estudios anteriores, realizados a una escala mucho menor, solo habían podido adivinar, como es la cantidad de genes que un afroamericano ha heredado de pueblos europeos, africanos o de indios nativos. Ahora, por primera vez, se sabe que los afroamericanos de EE UU tienen de media genes que son un 73,2% africanos, un 24% europeos y un 0,8% nativos.


Por primera vez se sabe que los afroamericanos de EE UU tienen de media genes que son un 73,2% africanos, un 24% europeos y un 0,8% nativos
El estudio también revela que la carga genética de hispanos y blancos esconde modificaciones surgidas de aquellos sucesos que cambiaron drásticamente la composición demográfica de una región, como las oleadas migratorias de Europa y América Latina o el comercio de esclavos. Los autores apuntan a que los latinos, por ejemplo, muestran “diferentes proporciones de herencia genética nativa, africana o europea” según los acontecimientos locales que afectaron a sus ancestros, su contacto con esclavos, asentamientos europeos o poblaciones nativas.
Una de las grandes revelaciones del informe son las variaciones en la herencia genética en función de la región del país. Así, por ejemplo, los afroamericanos que residen o han nacido en el sur, especialmente en Georgia o Carolina del Sur, tienen el mayor porcentaje de genes africanos. En el extremo contrario están el 5% de los negros que han heredado al menos un 2% de sus genes de los indios nativos, excepción que deriva del contacto de tribus del norte del país con esclavos.

Los mapas muestran la mayor herencia genética de africanos (azul), europeos (rojo) e indios nativos (naranja) según las regiones de EE UU.
En el caso de los latinos, los investigadores han determinado que su herencia genética procede en un 18% de indios nativos, un 65,1% de europeos y un 6,2% de africanos. El porcentaje más alto de herencia nativa coincide con la cercanía de los hispanos a la frontera con México, en el suroeste del país. Aquellos que proceden de la región del Caribe, por el contrario, presentan más genes africanos.
Las diferencias regionales son aún más definitivas en el caso de los blancos, cuya herencia europea está profundamente condicionada por las oleadas migratorias, el momento en que éstas ocurrieron y los países de procedencia de los inmigrantes. La ascendencia británica o irlandesa está presente en la mayoría de los estadounidenses blancos de todo el país, en una media superior al 20% de los genes de cada persona. La herencia ibérica, derivada de la presencia española, sigue siendo significativa en poblaciones de Florida, Luisiana, California o Nevada. En el norte, en los estados de Minnesota o las dos Dakotas, más del 10% de los genes de las personas estudiadas son de ascendencia escandinava.
A lo largo de su historia, EE UU ha desarrollado una larga tradición de estudios e investigaciones para estrechar la definición racial de su población, tanto en términos científicos como sociológicos. La composición demográfica del país, en constante cambio gracias a la inmigración y el alto nivel de movilidad territorial de sus ciudadanos, siempre ha desafiado cualquier intento.
La ascendencia británica o irlandesa está presente en la mayoría de los blancos de todo el país
Prueba de ese reto es la modificación de los cuestionarios del Censo que cada 10 años cuantifica la población estadounidense y en cuyas preguntas se han basado los autores de este estudio. Los ciudadanos responden a las mismas preguntas que han empleado los autores de este estudio. ¿Qué categoría describe mejor tu identidad racial? -Blanco, negro, Asiático, Nativo u Otro- y ¿Qué define mejor tu ascendencia o etnia? -con categorías como Africano, afroamericano, europeo, latino o asiático.
Los rápidos cambios demográficos que sufre EE UU han obligado recientemente a la Oficina del Censo a ajustar su formulario para incluir nuevas razas o grupos étnicos que, a pesar de no estar respaldados por claras fronteras científicas -como la preferencia entre hispano o latino, negro o afroamericano-, sí son manejados por la población. Esa identificación ahora tiene su reflejo genético catalogado gracias a este ambicioso estudio gracias a más de 160.000 personas que han abierto la puerta al primer mapa de la herencia genética de los estadounidenses.

Read Full Post »

Mutación genética
La mutación genética ocurre de forma aleatoria y no se puede prevenir, señalan los científicos.
Investigadores en Estados Unidos concluyeron que la mayoría de los cánceres se producen por mala suerte, más que por un estilo de vida poco saludable o factores genéticos.
El análisis de datos efectuado por la Escuela de Medicina de la Universidad John Hopkins y la Bloomberg School of Public Health, publicado este jueves en la revistaScience, arrojó que dos tercios de los tipos de cáncer analizados –como el de páncreas, hígado y tiroides– son el resultado de mutaciones aleatorias.
En consecuencia, dijeron los investigadores, no es posible prevenirlos.
En su lugar, sugirieron, la mejor manera de atacara estos tipos de cáncer es la detección temprana.
En otros casos, como el cáncer de piel, de pulmón y de colón, el estilo de vida sí sería un factor de riesgo, señalaron los especialistas.

Estilo de vida

Un centro de investigación en Reino Unido, Cancer Research UK, resaltó que un estilo de vida saludable continúa siendo una alternativa favorable para evitar el cáncer.
Paciente con cáncer
El estudio pide mayor énfasis en la detección temprana del cáncer, cuando todavía es curable.
Todo cáncer tiene un elemento aleatorio, una lotería que decide si nuestro ADN adquiere una mutación que genera el cáncer.
El estudio señaló que dos tercios de los tipos de cáncer son aleatorios pero eso no significa que ya podemos encender los cigarrillos, beber y comer lo que queramos como si fuera la fiesta del fin del mundo.
Un tercio de los cánceres están estrechamente vinculados a las decisiones que tomamos en nuestras vidas.
El alcohol en exceso, estar expuesto mucho tiempo al sol o la obesidad pueden ser una bomba de tiempo en cuanto a desarrollar un cáncer.
No hay que olvidar que el fumar es el principal factor en una quinta parte de los cánceres en todo el mundo. Las toxinas del humo del cigarrillo que inhalamos de primera o segunda mano podría ser la explicación.
Por otra parte, el sistema digestivo está expuesto a más toxinas ambientales que el cerebro, sin embargo los tumores cerebrales son tres veces más comunes que aquellos del intestino.

Células madre con “mala suerte”

Lo que cree el equipo de la Universidad Johns Hopkins y la Bloomberg School of Public Health es que la respuesta está en la manera en que los tejidos se regeneran.
Osteosarcoma
El osteosarcoma (cáncer del hueso) es uno que sucede al azar, según el estudio.
Las células viejas del cuerpo están siendo constantemente reemplazadas por nuevas, a través de la división de células madre.
Pero cada vez que hay una división, existe el riesgo de una peligrosa mutación que acerca a la célula madre un paso más hacia el estado canceroso.
El ritmo de cambio celular varía en los diferentes tejidos del cuerpo; en el revestimiento del tracto intestinal sucede rápidamente mientras que en el cerebro es más lento.
Los investigadores compararon qué tanto cambiaban las células madre en 31 tejidos del cuerpo a lo largo de una vida con las posibilidades de desarrollar cáncer en esos tejidos.
Concluyeron que dos tercios de tipos de cáncer se debieron a la “mala suerte” de las células madre que desarrollaron una mutación, durante el proceso de división, imposible de prevenir.
———————————————
Algunos cánceres que se generan “al azar”
  • Glioblastoma (cáncer del cerebro)
  • Medular tiroideo
  • Esófago
  • Duodeno e intestino delgado
  • Vesícula biliar
  • Osteosarcoma (cáncer del hueso)
Principales cánceres vinculados a la herencia, entorno o estilo de vida
  • Basalioma – cáncer de piel por exposición a los rayos ultravioletas
  • Pulmón – estrechamente relacionado al cigarrillo
  • Colon – mala dieta y herencia genética aumentan el riesgo
———————————————-
Cristian Tomasetti, profesor asistente de oncología y uno de los investigadores, afirmó que las medidas de prevención no hubieran evitado esos tipos de cánceres.
“Si dos terceras partes de la incidencia de cáncer en varios tejidos se explica por mutaciones aleatorias de ADN durante la división de células madre, entonces un cambio en nuestros estilos de vida y hábitos será de gran ayuda para evitar ciertos cánceres pero podría no ser tan efectivo para otras variedades”.
El doctor Tomasetti señaló que debería haber un mayor énfasis en las maneras para detectar el cáncer temprano, durante las fases en que todavía es curable.
Por su parte, la doctora Emma Smith, de Cancer Research UK, coincidió en que se debería progresar en la detección temprana del cáncer y en mejorar los tratamientos.
Sin embargo, expresó que ayudando a la gente entender cómo podría reducir los riesgos, en primer lugar, sigue siendo crucial en el combate contra el cáncer.
Esto incluye cambios en el estilo de vida, como no fumar, manteniendo un peso saludable, una buena dieta y reduciendo el consumo de alcohol.
“El hacer esos cambios no es garantía contra el cáncer pero mejora mucho las probabilidades en nuestro favor”.
BBC Mundo  02/01/2015

Read Full Post »


La activación de los linfocitos puede ayudar a tratar infecciones o cánceres


El sistema inmunitario —las defensas del organismo— también envejece. 
En concreto los linfocitos T, que son clave en la detección de organismos extraños para su posterior eliminación, van perdiendo sus propiedades con el tiempo, lo que explica, por ejemplo, por qué las personas mayores son más propensas a adquirir infecciones. 
El proceso por el que esto ocurre ha sido descrito por un equipo liderado por David Escors, del organismo de investigación Navarrabiomed, lo que permite pensar en trabajar para revertirlo. Lo han publicado en Nature Immunology.
El proceso de envejecimiento es más rápido de lo que se piensa. El propio Escors, que midió su sistema inmunitario como parte del trabajo, tenía entre un 35% y un 40% de sus linfocitos T envejecidos a los 37 años, cuando fue analizado (ahora tiene 40).
En el proceso están involucradas varias rutas (el gen p38, la AMPK), lo que ofrece distintas alternativas para actuar sobre ellas. 
La idea es reactivar el sistema inmunitario para fortalecerlo cuando surge una infección o para activarlo en inmunoterapias contra el cáncer, por ejemplo. De hecho, ya hay fármacos que actúan sobre el p38 (presente en algunos tipos de cáncer).
Otra opción sería usar una terapia génica para modificar los linfocitos y que perdieran la capacidad de envejecer. 
Por ejemplo, el sensor metabólico AMPK activa el p38, que, a su vez, hace que no se exprese la telomerasa. Esta enzima es clave para mantener la integridad de la información genética en la división celular, y al inhibirla se impide ese proceso. 
La consecuencia, al no haber envejecimiento, es que no hay mutaciones (cambios en el ADN que dan lugar a comportamientos anómalos de las células), y se detiene el proceso.
El AMPK también actúa cuando detecta una bajada de glucosa (el nutriente básico de las células), y activa un sistema de ahorro que reduce las divisiones celulares (y, por tanto, el envejecimiento).
El proceso, sin embargo, tiene otra lectura, y lo importante es encontrar el equilibrio. El envejecimiento de los linfocitos y su consecuente inactivación es un mecanismo de protección ante las mutaciones que hayan podido adquirir. 
Por eso a la hora de rejuvenecerlos hay que tener en cuenta ese aspecto con sus posibles riesgos (una reacción autoinmune, por ejemplo).

Read Full Post »

Older Posts »